MENSAJE por El Pastor
Domingo, 7 de Febrero de 2010 DC
“EL SEÑOR DICE, ¡ID!”
Texto: Mateo 28.18-20
Introducción:
(La vida tiene ciertas circunstancias y situaciones imperativas que nos imponen urgencia en la existencia a todos los niveles. En la cultura de la sociedad actual, ninguno quiere sentirse obligado o forzado. Aunque no sea a gusto, todos los días obedecemos órdenes y aceptamos imposiciones.)
1) La jornada espiritual de un creyente y el discipulado cristiano tienen imperativos que surgen en la experiencia de redención, y en el alcance de los propósitos de Dios para cada persona.
2) En cuanto a la responsabilidad que tenemos los cristianos respecto a la extensión del Evangelio, Jesús nos dio la Gran Comisión con palabras altamente imperativas, cuando dice: “ID”.
3) Esta orden del Señor revela la Voluntad de Dios con un sentido dominante para cada cristiano y para toda la iglesia, lo cual es parte de su fundameno y progreso.
I- JESÚS ENVIABA A CUMPLIR SUS ÓRDENES DE MANERA MUY IMPERATIVA.
1) A los discípulos de Juan el Bautista: Mateo 11.4
2) A los leprosos curados: Lucas 17.14
3) A los doce apóstoles: Mateo 10.5-6
4) A los setenta discípulos: Lucas 10.2-3
5) A demonios que echó fuera: Mateo 8.32
6) A los fariseos que andaban criticándole o asustándole: Mateo 9.12-13 Lucas 13.32
7) A la hora de prepararse para entrara Jerusalem y celebrar la Pascua: Mateo, 21.2; 26.18
8) Al comisionar a los creyentes y a la iglesia: Mateo 28.19-20
II- EL SEÑOR MANTIENE HOY EL TONO IMPERATIVO DE LA GRAN COMISIÓN.
1) Jesús habla imperativamente porque tiene la AUTORIDAD para ordenar y reclamar obediencia. Hay quienes se atribuyen autoridad, sin tenerla; pero, Jesús es el Señor y puede exigirnos lo que quiera.
2) La acción de IR equivale a salir, caminar, andar, moverse, dirigirse… Si nos dice que hay que IR, no quiere decir quedarse mirando a que otros vayan o se muevan, porque se dirige a cada uno.
3) El imperativo se da en un tiempo único, presente. Quiere decir que es algo que no tenemos que resolver con el pasado, ni que podamos dejar para el futuro. Si dice que hay que IR, eso sólo se entiende que debe ser en este mismo tiempo y lugar que les escuchamos.
4) La Gran Comisión tiene mucha fuerza en la acción de IR a predicar, IR a enseñar, IR a bautizar.
5) Significa que vamos a cumplir una misión, que nos ha comunicado su visión, y que nos autoriza a usar de su poder para realizar la encomienda de nos entrega.
6) Lo mejor de este imperativo de nuestro Señor es que nos da órdenes con promesas; lo que quiere decir que nos obliga a hacer cosas que Él quiere para bien de todos, bendiciones que va a hacer por medio de nosotros.
7) Jesús asegura que no estaremos solos ante la premura, porque ÉL marca el paso con la urgencia y la pasión de esta comisión eterna para salvación de la humanidad.
8) El inmenso valor espiritual de la Gran Comisión garantiza sus resultados, por lo que la obligación es agradable a Dios y llena de bendición para el que la recibe y obedece.
CONCLUSIÓN:
Hemos sido redimidos por Jesucristo, y al aceptar su perdón y su paz, establecemos un urgente compromiso. Vayamos sin temor y sin demora a hacer la Obra de Dios.-





